- Tether bloqueó unos 3.3 mil millones de dólares en USDT entre 2023 y 2025, frente a los 109 millones inmovilizados por Circle en USDC.
- Ambos emisores aplican modelos de intervención muy distintos: Tether actúa de forma proactiva y reemite tokens, mientras que Circle solo congela bajo mandato legal y sin quemar ni recrear monedas.
- Más del 53% de los USDT congelados se concentran en la red Tron, donde USDT se ha vuelto clave para operaciones de alto riesgo y transferencias rápidas.
- El uso creciente del congelamiento de stablecoins abre un debate sobre centralización, privacidad y riesgos legales en un mercado cada vez más regulado e institucionalizado.
En apenas un par de años, los dos mayores emisores de stablecoins vinculadas al dólar han dejado un rastro muy visible en la cadena de bloques. Entre 2023 y 2025, Tether (USDT) y Circle (USDC congelaron en conjunto miles de millones de dólares, revelando hasta qué punto estas monedas supuestamente estables pueden ser intervenidas cuando entran en el radar de reguladores y unidades de cumplimiento.
El análisis forense realizado por la firma especializada AMLBot sobre las redes Ethereum (ERC-20) y Tron (TRC-20) muestra diferencias profundas en el modo en que cada compañía reacciona ante sospechas de fraude, blanqueo de capitales o sanciones. Tether opta por un enfoque mucho más activo y flexible, mientras que Circle se ciñe estrictamente a mandatos formales y decisiones judiciales.
Cuánto dinero se congeló y en qué redes
De acuerdo con los datos recopilados por AMLBot, Tether inmovilizó cerca de 3.29 mil millones de dólares en USDT entre 2023 y 2025, situándose muy por delante de Circle, que bloqueó aproximadamente 109 millones de dólares en USDC en el mismo periodo. La diferencia en cifras no solo refleja el tamaño relativo de cada stablecoin, sino también la naturaleza de sus políticas internas.
Tether añadió a su lista negra un total de 7,268 direcciones, de las cuales más de 2,800 estuvieron asociadas a investigaciones o solicitudes procedentes de agencias de Estados Unidos. Este volumen sitúa a USDT como el principal protagonista cuando se trata de congelar fondos vinculados a actividades cuestionables.
En el caso de Circle, la actividad fue mucho más contenida: la compañía bloqueó 372 direcciones y alrededor de 109 millones de dólares en Ethereum. Aunque la cifra es muy inferior a la de Tether, responde a una filosofía de actuación distinta, en la que el emisor evita intervenir salvo que exista un requerimiento legal claro.
Una de las claves de esta dinámica está en la distribución por redes. Más del 53% de los USDT inmovilizados se concentran en Tron, una blockchain que se ha disparado en popularidad para transferencias baratas y rápidas, y que también ha ganado fama como canal preferente para operaciones de alto riesgo.
Mientras tanto, USDC se mantiene sobre todo en Ethereum, donde Circle ha bloqueado la mayor parte de los fondos que han terminado en su lista negra, reforzando el papel de esta red como entorno preferido para usos más regulados e institucionales.

Cómo actúa Tether: intervención proactiva y reemisión de tokens
El informe subraya que Tether ha construido un modelo de respuesta rápida para lidiar con casos de fraude, hackeos o uso de sus tokens en operaciones ilícitas. Las herramientas del emisor de USDT le permiten no solo congelar saldos en direcciones señaladas, sino también “quemar” los tokens comprometidos y emitir nuevos a favor de los usuarios afectados.
Entre 2024 y 2025, Tether llegó a destruir hasta 30 millones de USDT relacionados con activos robados, antes de reinyectar cantidades equivalentes en manos de quienes demostraron ser víctimas. Según AMLBot, esta capacidad técnica ha permitido “devolver millones” en diferentes incidentes, al tiempo que ha contribuido a la incautación de fondos asociados con terrorismo, trata de personas y esquemas de fraude.
Slava Demchuk, CEO de AMLBot, matiza que el gran volumen de USDT congelado no implica necesariamente un régimen de cumplimiento más estricto. Para el experto, las cifras abultadas reflejan tanto la dimensión de USDT como su penetración en flujos de alto riesgo, en especial en Tron, además de una política de intervención que deja más huellas visibles en la blockchain.
A esto se suma la vasta red de cooperación que Tether ha ido tejiendo. La compañía declara trabajar con más de 275 agencias y firmas de análisis blockchain en 59 jurisdicciones, apoyando investigaciones y rastreando capital vinculado a delitos financieros. Según el informe, gracias a esta estructura Tether ha contribuido a gestionar hasta 2.7 mil millones de dólares originados en robos o incidentes de seguridad.
Esta estrategia, impulsada por la rapidez de reacción, refuerza la percepción de que USDT se ha convertido en una herramienta central en investigaciones de criptoactivos, pero al mismo tiempo abre la puerta a interrogantes sobre la amplitud de su poder para intervenir sin procesos judiciales previos en todos los casos.
La vía de Circle: congelar solo bajo mandato legal
Frente al activismo de Tether, Circle ha optado por un enfoque bastante más prudente. El emisor de USDC sostiene que solo procede al bloqueo de direcciones cuando recibe órdenes judiciales, sanciones oficiales o exigencias claras de reguladores. No hay, por tanto, un esquema de intervención tan proactivo ni un uso extensivo de medidas preventivas.
Entre 2023 y 2025, este modelo se tradujo en 372 direcciones congeladas, concentradas esencialmente en Ethereum, y en algo más de 109 millones de dólares inmovilizados. Aunque el monto pueda parecer modesto frente a las cifras de USDT, encaja con una política de actuación acotada al marco legal formal.
Otra diferencia importante está en lo que ocurre después del congelamiento. Circle no quema ni reemite USDC vinculados a incidentes; las direcciones permanecen bloqueadas hasta que la orden se levanta o la situación se resuelve. Los tokens, en términos prácticos, quedan inutilizables mientras dure la restricción, pero no desaparecen ni se generan reemplazos “limpios”.
Además, Circle publica de forma sistemática todas las direcciones en su lista negra, reforzando la transparencia para reguladores, empresas de análisis y usuarios que monitorizan riesgos. Esta práctica contribuye a perfilar a USDC como una stablecoin alineada con las expectativas de cumplimiento normativo de bancos, fondos y entidades financieras tradicionales.
Según la interpretación del informe, la menor frecuencia de congelamientos en USDC apunta tanto a una política de intervención más rígida y reactiva como a una exposición relativamente menor a circuitos de alto riesgo, con un uso más extendido en pagos corporativos, mercados regulados y soluciones institucionales.
Uso masivo, redes preferidas y tamaño de mercado
El contraste entre ambos emisores no puede separarse de la escala que han alcanzado sus monedas. En 2025, la oferta total de USDT superó los 191 mil millones de dólares, con una base de usuarios que AMLBot estima en alrededor de 500 millones de personas y entidades en todo el mundo. Este alcance masivo hace que cualquier medida de congelamiento tenga un impacto estadísticamente elevado.
El peso creciente de USDT en la red Tron es otro factor clave. Más de la mitad de los fondos congelados por Tether se localizaron en esta blockchain, donde las comisiones bajas y la velocidad de liquidación han convertido a USDT en una de las opciones favoritas para transferencias internacionales, arbitraje y, en no pocos casos, operaciones que acaban bajo sospecha.
USDC, por su parte, mantiene un volumen en circulación estimado en 78 mil millones de dólares. Aunque está por debajo de USDT en términos de capitalización y adopción minorista, su presencia es destacada entre actores que requieren altos estándares de cumplimiento, desde plataformas reguladas hasta soluciones de pagos para empresas.
Este reparto de papeles ha llevado a que USDT y USDC funcionen como la puerta de entrada principal para capital institucional y usuarios que quieren exposición al mercado cripto sin renunciar a una referencia estable al dólar. Al mismo tiempo, refuerza la idea de que el comportamiento de estos emisores influye de manera directa en la percepción global del ecosistema.
Así, cada decisión de congelar o no congelar fondos se convierte en una especie de termómetro de cómo se equilibra la promesa original de descentralización con las necesidades prácticas de cumplimiento normativo y protección frente al delito financiero.
Riesgos legales y batallas en los tribunales
El modelo agresivo de intervención de Tether no está exento de riesgos. El informe de AMLBot destaca que actuar sin una orden judicial explícita en determinados contextos puede desembocar en conflictos legales complejos, especialmente cuando hay discrepancias entre jurisdicciones o cuando las pruebas son cuestionadas a posteriori.
Un ejemplo reciente es la demanda presentada en abril de 2025 por Riverstone Consultancy Inc. contra Tether. La compañía alegó que el emisor de USDT bloqueó casi 45 millones de dólares a raíz de una solicitud de la policía de Bulgaria, supuestamente sin cumplir de forma estricta con los procedimientos legales necesarios. El caso ilustra cómo la cooperación rápida con fuerzas del orden puede chocar con la defensa de los derechos de propiedad de algunos usuarios.
Este tipo de disputas plantea dudas sobre hasta dónde llega la responsabilidad de los emisores de stablecoins cuando colaboran con agencias repartidas en decenas de países, cada uno con marcos legales distintos. Tether asegura operar bajo un esquema de colaboración con más de 275 organismos y firmas forenses, pero esa amplitud también multiplica las posibles fuentes de fricción.
Para Circle, el riesgo jurídico es diferente. Al limitar los congelamientos a órdenes judiciales, sanciones o mandatos explícitos, la compañía se protege en parte frente a alegaciones de actuación arbitraria. No obstante, también se expone a críticas por reaccionar más lentamente en casos urgentes o por no actuar sin un mandato claro aun cuando existan fuertes indicios de actividad ilícita.
El debate legal de fondo gira en torno a si los emisores de stablecoins deben comportarse como meros proveedores de infraestructura o como actores cuasi financieros con obligaciones activas de monitoreo y respuesta. La respuesta aún no es uniforme y dependerá en gran medida de la evolución regulatoria en Estados Unidos, la Unión Europea y otras jurisdicciones clave.
Centralización, privacidad y el giro institucional de las stablecoins
Más allá de las cifras, el informe de AMLBot y los comentarios de expertos ponen el foco en una tensión creciente dentro del ecosistema cripto. Según Dmytro Tarasiuk, director de producto de Core3, el aumento de congelamientos y listas negras pone de manifiesto el grado de centralización que se ha consolidado alrededor de los principales emisores de stablecoins.
Para Tarasiuk, los bloqueos de Tether y Circle son la muestra de que el mercado de activos digitales ha entrado de lleno en una etapa de institucionalización. USDT y USDC se han convertido en piezas clave para la entrada de grandes inversores, la expansión global de soluciones de pago y la relación con gobiernos y reguladores.
Esta misma consolidación ha alimentado debates intensos en torno a la erosión de la privacidad y la descentralización. Muchos usuarios que se acercaron al mundo cripto motivados por la idea de un sistema financiero sin intermediarios perciben como preocupante que un emisor pueda congelar fondos con un simple cambio en una lista de direcciones.
Las prácticas de congelamiento son defendidas por Tether y Circle como herramientas imprescindibles para combatir el uso ilícito de stablecoins. Desde su perspectiva, no intervenir pondría en riesgo tanto a los usuarios legítimos como a la reputación general del sector, especialmente bajo la mirada de supervisores que vigilan el lavado de dinero y la financiación de actividades criminales.
Quienes critican este modelo, en cambio, advierten de que otorgar a un solo emisor la capacidad de bloquear unilateralmente saldos significativos es una forma de recentralización que contradice la filosofía inicial de las criptomonedas. Temen que, a medida que crezca la presión regulatoria, el margen para operar con cierto grado de pseudonimato se reduzca todavía más.
Presión regulatoria y el equilibrio entre cumplimiento y confianza
El contexto regulatorio ayuda a entender por qué las políticas de congelamiento han adquirido tanto protagonismo. Tanto en Estados Unidos como en la Unión Europea, los responsables políticos están avanzando hacia marcos más estrictos de supervisión de stablecoins, con especial atención al origen de los fondos y a la capacidad de rastrear movimientos sospechosos.
En este escenario, Tether y Circle caminan por una cuerda floja. Por un lado, deben demostrar que colaboran activamente con las autoridades y que cuentan con sistemas eficaces para frenar el uso de sus monedas en actividades ilícitas. Por otro, tienen que mantener la confianza de los usuarios que valoran la facilidad de uso, la rapidez y una cierta sensación de autonomía frente al sistema bancario tradicional.
Los emisores de stablecoins se ven obligados a encontrar un punto de equilibrio entre transparencia, cumplimiento legal y protección de los usuarios. Si el péndulo se inclina demasiado hacia la intervención y la vigilancia, corren el riesgo de alienar a parte de la comunidad cripto. Si, en cambio, se muestran demasiado pasivos, se exponen a sanciones regulatorias, restricciones de mercado e incluso expulsión de determinadas jurisdicciones.
Mientras tanto, los inversores institucionales, los proveedores de infraestructura y las plataformas de negociación observan con atención la evolución de estas políticas. El modo en que Tether y Circle gestionen los congelamientos en los próximos años puede determinar qué stablecoins se consolidan como estándar de facto para el uso masivo, tanto en finanzas descentralizadas como en aplicaciones más tradicionales.
Todo indica que el debate sobre quién debe tener la última palabra a la hora de congelar fondos y bajo qué condiciones seguirá intensificándose a medida que las stablecoins se integren más en el sistema financiero global. Lo que ya es evidente es que, en la práctica, USDT y USDC no son tan “neutrales” como muchos usuarios asumían, y que sus emisores desempeñan un papel activo en la configuración de las reglas del juego.
Con millones de direcciones monitorizadas, miles de cuentas bloqueadas y cifras multimillonarias en juego, las decisiones de Tether y Circle sobre cuándo y cómo inmovilizar fondos están redefiniendo el equilibrio entre seguridad, control y libertad en el universo de las stablecoins, y marcan un precedente que influirá en los próximos desarrollos regulatorios y tecnológicos del sector.