Wallets o monederos

Un monedero para monedas electrónicas o criptomonedas es una simple aplicación informática que lee los registros de la Blockchain  y recopila aquellos que se refieren a las entradas y salidas en alguna de las múltiples direcciones cuyas claves privadas posees. En inglés se denomina “wallet” y nos hemos acostumbrado a utilizar esta palabra tanto como la propia en castellano: monedero.

Comprender a fondo cómo funciona un monedero y los diferentes tipos que hay es un conocimiento básico y fundamental para vivir en los tiempos que nos han tocado. Porque está claro que el fenómeno de las monedas electrónicas que se ha disparado desde la aparición de Bitcoin  no es simplemente una moda pasajera sino un cambio profundo en el paradigma del dinero.

¿No es un poco loco llevar monedas en un móvil?

Desde luego, no más que llevarlas en el bolsillo. De todas formas debemos entender que realmente no llevamos monedas en un móvil ni el disco duro de nuestro ordenador está lleno de ellas. Fíjate en el primer párrafo de este artículo: un monedero es una aplicación informática que lee registros de la Blockchain. Dicho de otra manera, lee los apuntes contables y determina cuáles de esos apuntes se refieren a tus monedas. Las monedas en sí no existen, solo son números. No es tan extraño esto si piensas que también podemos llevar una aplicación bancaria que nos muestra cuántos euros o dólares tenemos en nuestra cuenta corriente y no pensamos por ello que los euros estén dentro de nuestros dispositivos.

Los Euros también son simplemente números. No cabe pensar, cuando hacemos una transferencia bancaria, que alguien transporta un saquito con el dinero transferido de un lugar a otro. Solo se modifican apuntes contables; números.

Por tanto, quitémonos el miedo. Tener un monedero Bitcoin o de alguna otra moneda electrónica es algo tan normal como tener instalado Whatsapp, Telegram o una aplicación que nos diga qué tiempo va a hacer mañana. Tan solo, como en todo, lo adecuado es saber básicamente cómo funcionan las cosas.

¿Cómo sabe un wallet o monedero que esas monedas son mías?

Es muy sencillo. Un wallet genera direcciones que son una secuencia de números y letras. Por ejemplo, esto es una dirección Bitcoin:

19GaaEwgXMdajQDyXkDzFxHCtrX8aib89U

Si fuera una de las direcciones de un monedero tuyo podrías pasársela a cualquiera de la misma forma que puedes pasarle a alguien el número de tu cuenta corriente. Solo sirve para enviar Bitcoin, así que si quieres probar puedes hacerlo. En este caso, me alegrarías el día. Esta dirección se puede representar de algunas otras formas, por ejemplo con un código QR que es un sistema pictográfico y escaneable que contiene esa información (esa secuencia de números y letras).

Un código QR se puede hacer de muchas maneras, incluso algo más artísticas:

Pero en ambos casos contiene la misma información: la dirección Bitcoin que he puesto ahí, un poco más arriba. ¡Compruébalo!

En muchos casos, es más fácil escanear ese código QR que copiar y pegar la secuencia alfanumérica. Casi todos los monederos ofrecen esa función de escanear códigos QR y así los pagos de persona a persona se hacen más sencillos.

Cada moneda electrónica tiene una o varias formas particulares de generar direcciones. Por ejemplo, las de FairCoin empiezan todas por f. Ejemplo: fYCTCapDxE4dAyEwkMBXsZySX9sGTM7F79

Todos los Bitcoin que envíes aquí: 19GaaEwgXMdajQDyXkDzFxHCtrX8aib89U los recibiré yo en mi monedero y podré usarlos. Esa es una diferencia fundamental entre conocer una dirección y tener la clave privada de esa dirección. La dirección que te he mostrado más arriba se llama también clave pública. Pero en mi monedero se guarda también una clave privada asociada que es la que demuestra que yo soy el propietario de esa dirección y de todas las monedas que se hayan enviado a ella.

Por tanto, un monedero lee los registros contables en la Blockchain y asume que son tuyos todos aquellos que se refieran a una dirección de la que posee la clave privada. Así que cuando ha leido todos puede ofrecerte el saldo final de las monedas que posees y puedes gastar.

¿Cómo es una clave privada y dónde está?

Una clave privada es, usualmente, una secuencia alfanumérica bastante más larga que la clave pública o dirección. Se genera al mismo tiempo que cada dirección de tu monedero, cuando lo instalas por primera vez, mediante una algoritmo criptográfico extraordinariamente seguro que implica la fecha de generación y una serie de datos aleatorios que se añaden en ese instante. Naturalmente no tienes que preocuparte de apuntar directamente las claves privadas de tu monedero. Usualmente se guardan en un archivo cifrado  con una contraseña que eliges y, claro está, como todas las contraseñas es muy interesante no olvidarla.

¿Qué pasa si se destruye el dispositivo en el que tengo un monedero?

No debería pasar nada lamentable más allá de la pérdida del propio dispositivo en tanto y en cuanto hayas guardado una copia de seguridad fuera de él. Vuelvo a repetir esto: en tanto y en cuanto hayas guardado una copia de seguridad del archivo que contiene las claves privadas fuera del dispositivo. Todos los monederos, exceptuando aquellos (como veremos) en los que tú no custodias las claves privadas tienen una opción para hacer esta copia de seguridad y enviártela a todos los sitios que quieras: pendrive, a tu propio usuario en Telegram, a un disco duro externo o en la nube… Haz siempre esta copia de seguridad cuando instales un monedero. Es sencillo y absolutamente necesario.

Cuando usas un monedero electrónico tú eres tu propio banco. No dependes de un tercero y por tanto nadie podrá hacer nada si pierdes esta copia de seguridad. Con ella podrás volver a instalar un monedero en ese o en otro dispositivo y regenerarlo como si no hubiera pasado nada. Si te soy sincero, yo he perdido muchísimos más billetes de banco y monedas físicas que monedas electrónicas. Aunque a priori no te lo parezca, es notablemente más seguro guardar monedas electronicas que dinero o valores físicos.

¿Cómo se usa un wallet?

Es extremadamente sencillo. Habitualmente consiste en una pantalla en la que ves todas las transacciones entrantes y salientes así como el saldo final. Luego las otras dos funciones son:

  • Enviar: introduces la dirección a la que quieres enviar, el importe y listo, haces clic en enviar. Algunos te pueden pedir una contraseña o pin que previamente has elegido.
  • Recibir: o bien le pasas tu dirección a alguien para que te envíe la cantidad que sea desde su monedero o le muestras un código QR para que lo escanee si la persona que te va a pagar está ahí con su dispositivo.

No hay mucho más en lo que concierne a su utilización básica. Es más sencillo que usar una aplicación de mensajería. La tecnología, como todo, es cuestión de actitud y de dar un primer paso en la dirección adecuada.

¿Qué monedero elegir?

Obviamente, si tenemos que elegir un monedero preferiremos aquellos que cumplan un mayor número de condiciones que nos interesen particularmente como las relativas a la seguridad y la privacidad; pero, naturalmente deberemos fijarnos en que también se adapten a lo que necesitamos. Probablemente la seguridad es lo que más nos interesa así que tendremos que ser especialmente exigentes en este aspecto. Veamos algunas variables:

– Control de las claves privadas. Para mi un requisito irrenunciable: las claves privadas debes tenerlas tú y no estar custodiadas por un tercero por muy buen servicio que proporciones en este u otros aspectos. Si las claves privadas no las tienes tú no estás en posesión de tus monedas. Me dirás que cuando guardas dinero en un banco la situación es similar, y tendrás razón. Los bancos suelen ser seguros excepto cuando te bloquean o embargan la cuenta o cuando tiene lugar un “corralito” en tu país. En todo caso, es una cuestión muy arcaica dejar tus monedas en manos de otros cuando la tecnología nos permite guardarlas con mayor seguridad que un banco.

– Código abierto. El código de una wallet debe poder revisarlo todo el mundo; eso es código abierto. Puede discutirse que una empresa es capaz de ofrecer un software superseguro aunque no muestre su código; pero en tal caso será un dogma de fe. Las cosas claras y el chocolate espeso: si se ve es muy complicado que haya truco. No me gustan los programas que no sé lo que hacen tras las bambalinas. Claro que no estoy mirando el código de todos los programas que utilizo pero me da mucha confianza que cualquiera que quiera pueda revisarlo, porque en caso de alguna anomalía lo sabré enseguida. O bien, en caso de que haya algún fallo podrá corregirse con la mayor celeridad. Entonces, ¿para qué arriesgarse?

– Privacidad. Aunque usar monedas electrónicas ya conlleva un nivel mucho mayor de privacidad que la utilización, por ejemplo, de tarjetas de crédito, hay muchos factores que tienen que pueden mejorar este aspecto. Por ejemplo, es bueno que el wallet genere una dirección distinta cada vez que solicitas un pago, así no es fácil saber cuánto tienes o ver las monedas que has recibido. Recuerda que la Blockchain es una base de datos pública. Si quieres saber si alguien me ha enviado alguna cantidad de Bitcoin a la dirección que he puesto más arriba, puedes saberlo consultando un explorador de bloques. En este caso te he dicho que esa dirección es de un monedero mío, por tanto ya no es una dirección tan privada. Veamos algunos detalles más. Si la validación de las transacciones se realizan con una copia de la Blockchain descargada en tu dispositivo (validación completa) tendrás más privacidad que si se realizan en un servidor de la empresa que creo el wallet (validación centralizada). Por otra parte, si buscas privacidad nivel master, algunos monederos te permiten configurar laa conexión para usar Tor. Nunca está de más ser conscientes de los detalles que exponen tu privacidad. Y si no te preocupa nada el tema,  seguro que también te ahorras mucho dinero en cortinas para las ventanas.

– Plataforma. Hay monederos para Windows, Mac, Linux, iOS, Android y los hay también que pueden utilizarse online consultándolos desde el navegador. ¿Hasta que punto la plataforma en la que instales un wallet puede ser determinante para su seguridad? No es posible decirlo con rotundidad pero sí que hay plataformas tradicionalmente más vulnerables. ¿Vulnerables a qué? Pues a virus, malware y miles de formas más o menos ingeniosas de burlar o comprometer la seguridad de un dispositivo informático. No podemos saber qué inventarán en un futuro las muchas personas que se dedican a crear estas piezas de código malicioso. Lo que sí sabemos es que Windows tiende a ser mucho más vulnerable que Mac o Linux, aunque solo sea (pero es por más cosas) por probabilidades estadísticas de ser atacado. Android puede ser una plataforma muy segura siempre que no esté “rooteado”. iOS es muy exigente con las aplicaciones que se difunden a través de su tienda de aplicaciones. Hay, por supuesto, reglas básicas de seguridad que nunca deben saltarse como el proteger el acceso a una computadora o móvil con una buena contraseña, cifrar el disco duro o usar una buena VPN  para conectarnos a Internet.

– Conveniencia y usabilidad. La facilidad de uso es otro factor y también aspectos tan importantes como son la forma en la que guardamos o podemos regenerar los archivos con las claves privadas. Sobre esto último hay dos modelos:

  • Monederos en los que las claves públicas y privadas se guardan como un archivo, como Bitcoin Core
  • Monederos en los que las claves privadas y públicas se regeneran a partir de una semilla (seed) que son 12 o más palabras. El ejemplo más popular es Electrum

Voy a descartar los monederos online porque en mi opinión presentan casi siempre mayores posibilidades de vulnerabilidad o las claves privadas son gestionadas por el propio dador del servicio. A no ser que por alguna razón confíes plenamente en quien presta el servicio, no aconsejo usarlos.

Tampoco soy muy aficionado a los monederos hardware que son un dispositivo físico dedicado. Aunque pasan por ser muy seguros prefiero no depender de un objeto que se puede perder. Naturalmente, es posible recuperar tu monedero mediante una semilla (seed) de 12, 18 o 24 palabras que previamente hayas guardado pero la curva de aprendizaje para usarlos correctamente es algo mayor. Y, vamos, será manía mía… pero no me encaja usar monedas virtuales con un monedero físico dedicado. Es decir, no me gusta la idea de tener un dispositivo más. Soy así de tecnológicamente frugal. Reconozco, eso sí, que tienen sus muchos partidarios y son siempre preferibles a un monedero online.

Basándome, por tanto, en las premisas anteriores, voy a exponer cuál sería mi elección para cada plataforma. Aunque hay muchísimos otros monederos e incluso los hay que son multimoneda, usaré para esta selección los que se sugieren en bitcoin.org ya que todos ellos son de código abierto.

Monederos de escritorio (Windows, Mac o Linux). Mis elecciones son: Bitcoin Core o Armory si dispones de suficiente espacio en disco y bastante memoria RAM. En caso contrario, elige Electrum. Armory, sin embargo, lo recomiendo más para usuarios con experiencia pues aunque tiene muchas opciones extra muy interesantes Bitcoin Core es mucho más amigable para un usuario con conocimientos básicos o medios sobre Bitcoin.

Monedero para móvil Android: Bitcoin wallet. Recuerda, eso sí, que un móvil rooteado es potencialmente más vulnerable salvo que sepas lo que estás haciendo al modificar de esa manera el dispositivo y seas consciente de las medidas de seguridad adicionales que deberías tomar en ese caso.

Monedero para móvil iOS: Breadwallet. Por la misma razón que en el caso de Android, un dispositivo modificado siempre es menos seguro que con el sistema operativo en su estado original.

¿Se pagan comisiones por las transacciones Bitcoin?

Ejemplo de comisiones de transferencias pendientes en la red Bitcoin

La forma en la que funciona la Blockchain de Bitcoin supone una especie de competencia entre nodos que generan y validan transacciones. Esto supone que cada transacción lleva una comisión (fee) variable. Cuanto más alta, más rápido se procesará y validará la transacción. Usualmente los monederos sugieren la comisión y, en todos los que aconsejo aquí, esta puede modificarse si se desea haciéndola mayor o menor. Junto con el importe de la comisión suelen indicar el número de bloques estimado para que sea confirmada. Como cada bloque en la Blockchain de Bitcoin se genera aproximadamente cada 10 minutos podemos estimar el tiempo aproximado para obtener confirmaciones. No siempre es exacto, por supuesto pero sirve para hacerse una idea de si la comisión es correcta en ese tiempo y estado de la red. La comisión puede variar según el tamaño de la transacción. Esto no se refiere al importe sino al hecho de que al usar distintas direcciones para recibir nuestra cartera debe enviar unos registros contables maś o menos extensos dependiendo del número de direcciones e intercambios internos entre ellas que deba hacer para juntar las monedas a enviar. También el estado de congestión de la red, los momentos en los que se están haciendo más o menos transacciones determinan la importancia de la comisión. La comisión sugerida por el propio monedero es aceptable en la mayor parte de los casos excepto que se requiera mayor urgencia en el envío y validación de la transacción.

No todas las criptomonedas funcionan de la misma forma. Ahora estoy centrándome en monederos Bitcoin pero otras monedas electrónicas usan distintos métodos y las hay que en sus transacciones las comisiones son prácticamente insignificantes o incluso inexistentes.

Instálate un monedero

Aún en el caso de que no tengas planeado tener algún Bitcoin o fracción es interesante instalar un monedero. Es cuestión de familiarizarse con la tecnología que nos rodea y que va cambiando los patrones económicos de la sociedad. Puedes manejarlo y ver cómo es y cómo funciona. También, quién sabe… si tienes un blog o en cualquier red social que utilices podrías publicar tu dirección Bitcoin o el código QR de ella por si alguien tiene el buen gusto de hacerte alguna donación en Bitcoin. Aunque creas que no vas a tener tanta suerte, no dejes de entreabrir la puerta a esa posibilidad; podrías sorprenderte gratamente. Desde luego, es mucho más sencillo que esperar que te envíen Euros, Dólares o algún Yen.

@sofocles